¿Eres Superviviente o Resiliente?.

No, no es lo mismo. A menudo confundimos supervivencia y resiliencia, las utilizamos  indistintamente, aunque lo cierto es que ambas, aún siendo positivas, se diferencian en que  la resiliencia representa la evolución de la supervivencia. 

Mientras que la supervivencia evoca hacia el pasado, y nos habla de situaciones superadas, la resiliencia, en cambio, mira hacia el futuro y nos habla de transformación.

La supervivencia nos hace crecer, la resiliencia nos hace evolucionar.

El/la superviviente se aferra con todas sus fuerzas al tronco que encuentra en medio de la ola gigante que le arrastra, y consigue, a duras penas, mantenerse  «a flote» y no ahogarse,  el/la resiliente se sube al tronco y aprende a surfear.

El/la superviviente resiste y aguanta,  el/la resiliente se rebela y transforma la experiencia en aventura.

El/la superviviente se conforma con llegar a la orilla,  el/la resiliente vuelve mar adentro a buscar otra ola.

Como casi todo en la vida se trata de una cuestión de elección. ¿cuál es la actitud con la que quieres afrontar esa situación? ¿quieres dejarte vencer ó prefieres salir fortalecido/a?

Quizás te ayude saber que, a pesar de que las situaciones difíciles llegarán a tu vida, tu organismo dispone de mecanismos psicobiológicos para hacer frente a las mismas y salir fortalecido, y que cualquier momento puede ser el más adecuado para aprender a desarrollar tu resiliencia.

Lo primero, trabajar para alcanzar la calma y claridad mental necesarias para comprender que eres tú quien decides si quieres «aguantar» la ola o surfearla.

¿Cómo puedes aprender a ser resiliente?:

  • Comienza a aceptar las dificultades. Aceptar no significa resignarse o conformarse, la aceptación es asumir lo que está sucediendo en este momento, lo cual te permitirá empezar a ver más allá.
  • Cambia tu perspectiva sobre la situación, en lugar de verlo como un problema (asociado a la ausencia de recursos para hacerle frente) permítete vivirlo como un reto.  
  • Gestiona tu frustración, mediante el desahogo sano y la práctica de técnicas de gestión emocional.  Las emociones como aliadas, descubre la información que tienen para tí.
  • Revisa tus creencias: ¿que me cuento a mi mismo/a sobre lo que me sucede? ¿Creo que puedo con ello o no? recuerda que aquello que crees terminas creándolo, y revisa tus valores: ¿qué es lo más importante para mi? ¿en qué valores me apoyo para superarme?. Los valores son tus fortalezas para superarte.
  • Practica el optimismo. Riete contigo (no de tí) y permite que tu niño/a interior se divierta…y rodéate de personas positivas
  • Ejercita la autocompasión, el perdón y agradecimiento. Te vas a sorprender del gran poder de transformación que tienen, sobretodo el perdón.
  • Cuídate a ti primero para cuidar después a los demás.

Yo tengo claro cómo quiero vivir, elijo ser resiliente, andar por la arena de la vida pisando fuerte y dejando mi huella. ¿Cómo quieres vivir tu vida tú? 

25/9/2021